Francesca Cordido. Enero 2017.

Desde hace años la frase “el contenido es el rey” se repite como un mantra cuando hablamos de comunicación y marketing digital. El contenido es la llave de la conversación que la marca establece con sus públicos objetivo y es también la clave para la conversión.


Obligadas por la evolución tecnológica y un entorno donde lo digital y lo analógico se funden, las organizaciones, sea cual sea su naturaleza, se han transformado en editoriales que publican contenido periódicamente a través de sus activos digitales (web, redes sociales newletters, e-mailings). El objetivo: seducir, cautivar y convertir a un consumidor esquivo, empoderado por la tecnología y saturado de información.


El contenido es la herramienta para establecer una conversación con los consumidores y llevarles a la acción, es decir la conversión. Por eso se dice que es el rey. Sin embargo, crear buenos contenidos no es sencillo y con independencia de los formatos y canales que se utilicen, hay algunos pasos que no podemos perder de vista a la hora de planificar y crear contenidos atractivos que conduzcan a una conversación y, si lo hacemos bien, a la conversión.


  1. Análisis de contenido.
    Hay que hacerlo de manera cotidiana para determinar qué contenido tienen éxito y cuáles no. No tiene sentido generar contenidos estupendos que nadie consume.

  2. Calidad más que cantidad.
    El buen contenido aporta valor a los consumidores y conecta con sus necesidades. Es así como se establece la conversación. No es fácil generar buenos contenidos, requiere análisis, investigación y tiempo. Es mejor poco y bueno que mucho y regular.

  3. Más contenido visual.
    Aunque al hablar de contenido, se suele pensar en textos, los usuarios prefieren cada vez más contenidos visuales. De acuerdo con los expertos, 2017 será el año del vídeo-marketing.

  4. Apuntar con precisión.
    Para que dé frutos, el contenido hay que plantarlo en el terreno adecuado. La segmentación de públicos y la creación de personas son muy útiles en la creación de contenidos orientados a grupos de usuarios específicos.

  5. Interactividad.
    El contenido interactivo hace no sólo que el usuario se interese, sino que se vincule con la marca y su mensaje.

  6. Fácil de compartir.
    Una de las claves del éxito es la viralidad. Contenidos breves, fáciles de consumir y compartir generan mayor interacción.

  7. Personalización.
    La personalización de los contenidos es la clave de una conversación fructífera con el usuario. Las organizaciones deben conocer a sus consumidores para ofrecerles contenidos relevantes para cada uno de ellos, conectando el propósito de la organización con sus valores individuales.