Whiplash Team. Noviembre 2018.

Los Ángeles de Victoria’s Secret tienen plomo en el ala. O al menos es lo que muchos piensan. El famoso desfile de lencería, que se llevó a cabo el pasado 8 de noviembre en Nueva York, acaparó como siempre los titulares de los medios de comunicación, pero en el contexto del movimiento mundial Me Too también alimentó la polémica en redes sociales como Twitter, donde quedó en evidencia que la propuesta de producto de la famosa marca de ropa interior parece estar en declive frente a la creciente tendencia de optar por prendas sostenibles en las que la comodidad es el elemento diferencial.

Los comentarios de Twitter, aunque sirven como termómetro de la opinión pública, no son concluyentes en cuanto al impacto que está teniendo el movimiento a favor de las mujeres en la cuenta de resultados de Victoria’s Secret. Un dato que sí es revelador es que los beneficios de la marca cayeron en 2017 un 15% y que la retrasmisión del desfile de sus famosos Ángeles, prevista para el próximo 2 de diciembre ha perdido el interés de muchos anunciantes.


La tendencia sostenible que recorre la moda, y a la que multinacionales como Zara ya se han sumado, parece haber llegado a lo más íntimo, la ropa interior, un segmento nada desdeñable dentro de la tarta del mercado de la moda. En España, por ejemplo, la lencería mueve aproximadamente 1.000 millones de euros, de acuerdo con datos del Centro de Información Textil y Confección.


Entre las firmas españolas que apuestan por una nueva propuesta de producto para la lencería femenina, partiendo del objetivo de hacer ropa cómoda para el día a día, están Maripuri Tijeritas, cuya filosofía apuesta por tejidos orgánicos certificados, un diseño propio, y el seguimiento de todos los procesos, apoyando lo local y la proximidad; o The Nude Label, una marca que nació y se produce en una factoría familiar de Valencia, que se define como “una marca ética de ropa interior”.


Estas nuevas líneas de ropa interior van ganando terreno, tanto en nuestro país como en el mundo. En Estados Unidos, Nueva Zelanda o Australia, proliferan marcas de reciente creación con propuestas innovadoras, cómodas y sostenibles de prendas íntimas.

El producto, que no por ser sostenible resulta menos estético, se adapta a las demandas de la sociedad, y es un reflejo del propósito intrínseco de estas nuevas marcas cuya razón de ser es hacer ropa adecuada a las necesidades de quienes la usan, cómoda, sostenible y con productos y procesos certificados. Son nuevas firmas con un propósito claro y una visión filosófica imbuida en el modelo de negocio, que amenazan con hacer caer a los Ángeles de Victoria’s Secret del firmamento de las marcas.


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