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Salvar al planeta es una oportunidad para las marcas

Whiplash Team. Diciembre 2018

El paradigma de que las empresas están para generar beneficios sin participar o tomar partido en los problemas que aquejan a la sociedad ha dejado de serlo. Los consumidores demandan de las organizaciones un propósito conectado con sus necesidades y responsable con el Planeta. El desafío entraña una oportunidad única para aquellas marcas que asuman el compromiso de contribuir a construir una sociedad más responsable.

Cada vez son más las marcas que se suman al compromiso de ayudar a mejorar las condiciones de vida en el planeta, no sólo desde el punto de vista medioambiental, en el que la cruzada contra el plástico se ha convertido en punta de lanza, sino también en lo social y económico.  La velocidad con la que se transmite la información, la hiperconectividad de los usuarios, la incorporación del as generaciones Millenial y Z al mercado de consumo y la creciente conciencia de éstos en relación a cómo las organizaciones tienen, no sólo la oportunidad, sino la obligación de poner su granito de arena en la construcción de sociedades más responsables y felices, representa para las marcas una gran oportunidad de regresar a su razón de ser y alinearse con las demandas de la sociedad.

De acuerdo con un reciente estudio realizado en España, entre otros por Dirse, la asociación española de directivos de responsabilidad social, la responsabilidad es un concepto amplio que abarca muchas cosas: “se trata de si una empresa paga los impuestos donde genera los beneficios, si tiene en consideración a sus empleados, si externaliza o no su actividad, si evita malas prácticas como sobornos o fijar precios con otras empresas del sector o si aplica el principio de precaución y prevención en relación al medioambiente, también si gestiona los riesgos en relación los impactos no deseados (sociales, medioambientales y económicos) que provoca su actividad”.

Christopher Smith explica que, en el contexto digital, donde se impone la personalización de experiencias, productos y servicios, también hay que hablar de la responsabilidad de las marcas. “En este escenario consideramos como marcas responsables a aquellas que aplican la ética empresarial en la obtención y uso de datos de sus usuarios, pues el hecho de que tengamos cierta información no nos da derecho a utilizarla arbitrariamente para nuestros propios intereses”, señala Smith.

La puesta en valor de los intangibles de la marca con un sentido ético y responsable a través de todos los puntos de contacto con la sociedad –el comportamiento de las personas, la puesta en escena de los productos y el desarrollo de proyectos de innovación sostenible–, ejerce una presión positiva sobre la reputación de la marca, al hacer visible su compromiso de trabajar, juntos, por el bien común. Esta es la clave para la supervivencia de las marcas, porque en la era de la sostenibilidad, se impone el consumo responsable, y los consumidores tienen claro que aquellas empresas cuyo objetivo único y fundamental es su propio crecimiento, desaparecerán.