Francesca Cordido. Febrero 2017.

Para los responsables de las estrategias de marketing de contenidos, éste es una herramienta para generar oportunidades de venta. Pasar de la conversación a la conversión no es fácil. He aquí algunas claves.

Convencer, conversar y convertir son los tres pilares sobre los que se fundamenta la estrategia de contenidos. Convencer a la audiencia para que haga click sobre el título o la frase clave, dando así el primer paso para establecer una conversación, que a su vez nos brindará la ocasión de generar una acción, parece una secuencia sencilla que sin embargo entraña dificultades.


A diferencia de los editores de medios tradicionales para quienes generar contenidos extraordinarios es en sí mismo un objetivo –pues los ingresos se obtienen por la vía publicitaria–, para los responsables de las estrategias de marketing de contenidos, el contenido es una herramienta para generar oportunidades de venta.


Como ya hemos dicho, el contenido es la llave para establecer la conversación con nuestros públicos objetivo. Podemos hablar de conversión cuando conseguimos que el usuario/consumidor de contenido realice la acción que deseamos, por ejemplo, clickar en un determinado enlace o rellenar un formulario. Pero no siempre es fácil lograr la culminación de esa llamada a la acción.


Para ello es importante trazar el recorrido de nuestros clientes y ofrecerles contenidos adaptados a la etapa del proceso de compra en el que se encuentran.


También es fundamental crear muchos tipos de contenido, que abarquen todo el camino del consumidor desde la sensibilización acerca de la industria, producto o servicios, hasta llegar a la marca. La intención final es convertir a nuestra marca en una fuente fiable de información.


Todos estos contenidos que hemos creado deben estar disponibles en múltiples puntos de encuentro con el consumidor. Es importante estar donde están nuestros clientes. Existen cientos de redes sociales, aunque las más conocidas y utilizadas son Facebook, YouTube y Twitter. De nada sirve crear contenidos excepcionales si los publicamos en medios y redes a los que nuestros públicos objetivo no acceden.


La creación de contenido útil y transaccional, del tipo “cómo se hace” que incluya textos, vídeos e infografías, ofrece la oportunidad no sólo de estar en diversos canales con el mismo contenido, sino de preguntar al usuario si le gustaría una demostración o solicitar un presupuesto, por ejemplo.


Por último, si has creado un contenido estupendo y atractivo que atrae muchas visitas, haz que sea fácil de convertir. Es fundamental facilitar los pasos para la conversión con una llamada a la acción clara, atractiva y sencilla.