Equipo Whiplash. Mayo 2017.

Aunque las organizaciones no siempre cuidan la consistencia de su imagen, ésta constituye uno de los elementos clave en la creación de una marca fuerte y sólida. Coca-Cola es un buen ejemplo: icónica como pocas, la bebida refrescante más conocida del planeta ha utilizado el mismo logo desde que Frank Mason Robinson lo crease en 1885. Hoy, Coca-Cola y Coke, por igual, son dos de las palabras más conocidas en todo el mundo, junto con OK.

La consistencia ayuda a gestionar la percepción del público: una marca coherente transmite seriedad, profesionalidad y motivación en la consecución de sus metas, al tiempo que moldea la forma en que el usuario ve a la marca y se relaciona con ella tanto en los buenos tiempos como en aquellos menos favorables.


En el largo plazo, la consistencia contribuye a la construcción de una mayor equidad de marca, pues en la medida en que ésta gana tracción, su nombre y su logo se convertirán –en la mente del consumidor– en sinónimos de confianza y valor, dándole la seguridad de saber qué esperar en términos de calidad y servicio, cuando interactúa con ella.


Sin embargo, las marcas no siempre son tan cuidadosas como deberían y algunas caen en la trampa de pensar que ser consistentes es algo poco importante. Quienes piensan así, se equivocan. Sólo por mencionar algunas entre otras muchas marcas longevas, Coca-Cola, Apple o Virgin Records, consideran la consistencia como uno de los secretos de su éxito.


Aquí os dejamos algunas sugerencias importantes para mantener una marca consistente:

    1. Involucrar a todo el mundo en la organización. Todo el equipo debe involucrarse para mantener y cuidar la marca. Todos los miembros de la organización deben y necesitan entender lo que se considera el uso adecuado de cualquiera de los elementos que afectan directamente a la consistencia de la marca.

    2. Crear una Guía de estilo de la marca. El contenido de esta herramienta variará de una organización a otra, pero en resumen se trata de la biblia a la que todos en la compañía deben recurrir cuando se trata de utilizar la marca correctamente.

    3. Ofrecer acceso completo a todos los logotipos, gráficos y demás recursos. Todos los involucrados en la creación y distribución de materiales relacionados con la marca deben tener acceso a todos los materiales de branding para evitar que se hagan interpretaciones del logo, la marca o cualquier elemento gráfico crítico.

    4. Crear un equipo de supervisión y vigilancia de la marca. Es importante tener un equipo encargado de vigilar y cuidar que la marca se utilice siempre de manera correcta.


Como vemos, mantener la consistencia de marca es un trabajo permanente que requiere constancia y foco, pero que no sólo es indispensable, sino que cobra mayor importancia a medida que la organización crece y la marca se consolida en el tiempo.