Maricruz Salvador. Febrero 2016.

¿Hay compañías demasiado grandes para desaparecer? ¿Puede una empresa pasar de dominar el mundo a caer en el más absoluto olvido?

Para este fin de semana proponemos la lectura de este artículo publicado en El Mundo dónde se ven 10 ejemplos de auténticos gigantes que acabaron cayendo por motivos bien distintos.


Nadie podía imaginar que la icónica aerolínea Pan Am acabaría sucumbiendo ante el terrorismo o que una de las cinco entidades más grandes de España sería hoy apenas un recuerdo; que el fabricante del coche del que se hacían canciones en nuestro país terminaría siendo un nombre desconocido para los jóvenes o que revoluciones digitales no tan lejanas como Napster, llamadas a dar al traste con la industria musical, acabarían doblegando la rodilla hasta su extinción. Lo que parecía imposible se hizo realidad en estos casos. Pero, ¿puede volver a pasar?